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Aquellas tortuguitas

Trachemys scripta elegans- Las tortuguitas se vendían en todos los pet shops y costaban muy poco dinero. Eran también fáciles de cuidar, pues parecían conformarse con una pequeña pecera llana, algunas piedras sobre las cuales pasar parte del tiempo y una dieta de moscas secas y otras partículas extrañas que venían en potecitos de cartón. Eran regalos ideales para los niños, aunque muchos se cansaban de las monótonas mascotas y las abandonaban en alguna charca o quebrada. Aunque a través de las décadas se liberaron miles de tortuguitas, la especie no ha logrado reproducirse y dispersarse exitosamente en la isla.
Esta tortuga es nativa del sur de los Estados Unidos, pero gracias al mercado de mascotas vive en casi todo el mundo. Se le llama red-eared slider por la atractiva franja roja que tiene en la cabeza y por la facilidad con que se desliza de las piedras al agua. Los machos y las hembras alcanzan las 10 y 13 pulgadas de longitud, respectivamente. Los machos tienen las uñas delanteras y el rabo más largo, las uñas sirven para agarrarse al carapacho de la hembra durante la cópula. Las hembras excavan un nido cerca de la orilla y depositan de dos a treinta huevos que tardan de dos a tres meses en producir tortuguitas. Las que sobreviven los primeros dos años pueden vivir 35 años o más.

NOTA: Siempre que nos es posible publicamos el nombre del Autor y un enlace al lugar del cual se obtuvo la información publicada. Dado el caso que mucha información nos es enviada sin esta información, pedimos que si es usted amigo lector el autor de uno de estos artículos nos lo haga saber para dar los créditos correspondientes.

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No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

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