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Chiriría

Dendrocygna arborea- La Chiriría se aparta del concepto mayoritario de un pato. No llega a la isla como emigrante invernal, sino que es una especie caribeña que vive aquí todo el año. Tampoco consigue la mayor parte de su alimento en el agua, sino que prefiere comer frutas, semillas y yerbas, siendo uno de sus alimentos favoritos las frutas de la palma real. Aunque ocasionalmente anida en el suelo, como los demás patos, la Chiriría a menudo anida en cavidades de árboles y vegetación por encima del terreno. Y para completar no dice cuacuá, sino que silba, por lo que le llaman West Indian Whistling Duck.
Durante el siglo pasado las poblaciones de la Chiriría disminuyeron notablemente a través de las Antillas debido a la cacería y la reducción de las lagunas y humedales que le sirven de hábitat. La prohibición de su caza y los esfuerzos para proteger y expandir los humedales han estabilizado la población, que en Puerto Rico descendió a unos 250 individuos. Los hábitos mayormente nocturnos de esta especie y la dificultad de penetrar sus hábitats favoritos dificultan el conteo preciso de la población.
Cuando visites la Laguna Cartagena u otro humedal, para el oído atento a un silbido de varias notas que parece decir chiriría, chiriría. Ese es nuestro pato residente, arbóreo y que no dice cuacuá.

NOTA: Siempre que nos es posible publicamos el nombre del Autor y un enlace al lugar del cual se obtuvo la información publicada. Dado el caso que mucha información nos es enviada sin esta información, pedimos que si es usted amigo lector el autor de uno de estos artículos nos lo haga saber para dar los créditos correspondientes.

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No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

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