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Chorlito sabanero -Charadrius vociferus

José A. Mari Mut -Carlos A. Delannoy Juliá- El Chorlito Sabanero (Killdeer) reside todo el año en Puerto Rico. Nuestra población es suplementada por aves que llegan de Norteamérica durante el invierno. Anida desde el sur de Alaska hasta el sur de México, en las Antillas Mayores y en el norte y oeste de Sudamérica. Mide unas 10 pulgadas. Frecuenta bordes de charcas, lagos, quebradas y ríos, pastizales inundados, orillas de lodazales, cañaverales, campos de golf y césped de patios, donde corre, se detiene y corre nuevamente en búsqueda de caracoles, gusanos e insectos. Anida entre la vegetación del suelo, a menudo lejos del agua.
El macho escarba una depresión sobre la gravilla del suelo en un área bien camuflada. La hembra deposita tres o cuatro huevos de color crema con manchas pardo oscuro que ambos empollan durante unas cuatro semanas. Se distingue por las dos bandas negras sobre el cuello y pecho blanco, las patas amarillosas y el borde rojo alrededor del ojo. La cabeza es marrón, con la frente blanca y una banda negra entre los ojos. Las plumas de la espalda, alas y cola son pardas. El pico es negro, delgado y recto. Cuando vuela se observa claramente una línea de plumas blancas a lo largo del ala. Los dos sexos son similares.
En la universidad se observa en los alrededores de la Quebrada de Oro y en el césped inundado del campo atlético viejo y de los alrededores del coliseo.
Foto: Lucas Limonta

NOTA: Siempre que nos es posible publicamos el nombre del Autor y un enlace al lugar del cual se obtuvo la información publicada. Dado el caso que mucha información nos es enviada sin esta información, pedimos que si es usted amigo lector el autor de uno de estos artículos nos lo haga saber para dar los créditos correspondientes.

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    No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

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