Coquí y la Diosa

Compártelo en tus Redes Sociales

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on email
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Había una vez una hermosa diosa que se enamoró de Coquí, el hijo del jefe cacique. Cuando él fue a pescar, ella se aseguró de que volviera con una buena captura y este la elogió como muestra de agradecimiento. Una noche ella acudió a él en forma de una joven taína sucumbiendose ambos al amor.

La diosa le dijo a Coquí, que regresaría durante en la noche después de que saliera la luna, pero a la noche siguiente llegó, y con ella vino el malvado Juracán. El cielo se oscureció y sus vientos aullaron y la diosa intentó proteger a su amante, pero Juracán lo arrancó y nunca lo volvió a ver.

Ella no podía vivir sin su amado Coquí, así que para dar al mundo fe de su eterno amor creó una diminuta rana como representación de su amado y a la cual llamaba: ¡Co-kee! ¡Co-kee! ordenándole que en las noches, en el silencio de la eternidad ofreciera su canto a los habitantes de la tierra borinqueña.

NOTA: Publicación autorizada por Lionel Valentín Calderón, Administrador del Portal. Hasta donde nos es posible damos crédito a los autores de los artículos cuando se nos proveen. Si encuentras algún error no vaciles en publicar las correcciones como comentarios o puedes comunicarte con nosotros enviando las pruebas y evidencias de lo que afirmas y haremos las correcciones necesarias de inmedito.

mood_bad
  • Sin comentarios aún.
  • Añadir comentario

    También te puede interesar

    Nuestras Fiestas Patronales

    Nuestras Fiestas Patronales

    Por Juan Avilés Medina- Recuerdo que para la temprana época de principios de la segunda década del siglo los campesinos de esos tiempos hablaban con contagioso

    Artículo Completo »