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Culebrita de dos cabezas

Amphisbaena caeca- Todo lo prieto no es morcilla, dice un simpático refrán pueblerino que aplica muy bien a los gusanos que encontramos en la tierra, porque a veces no son lombrices sino anfisbénidos o culebritas de dos cabezas. Les llamamos así porque a simple vista no es fácil distinguir los dos extremos del animal, ambos parecen cabezas o colas. En la foto, sin embargo, vemos claramente la cabeza y las adaptaciones que exhibe para moverse a través del suelo: forma cónica para desplazar la tierra hacia los lados, cráneo compacto y rígido para mayor fortaleza; y para reducir la fricción, ausencia del tímpano y ojos cubiertos por una ventana transparente producto del párpado inferior.
En Puerto Rico hay cuatro especies de culebritas ciegas, siendo A. caeca por mucho la más común. Todas se alimentan de larvas de insectos, lombrices de tierra, termitas y probablemente animales grandes muertos. Lo último se sospecha por la facilidad con que los ejemplares en cautiverio aceptan alimentarse de carne o comida para perros. Los anfisbénidos, como las culebras, tienen una lengua bifurcada que proyectan para ayudar a localizar el alimento. El nombre del género deriva de Amphisbaena, una mítica serpiente con dos cabezas, una en cada extremo del cuerpo.

NOTA: Siempre que nos es posible publicamos el nombre del Autor y un enlace al lugar del cual se obtuvo la información publicada. Dado el caso que mucha información nos es enviada sin esta información, pedimos que si es usted amigo lector el autor de uno de estos artículos nos lo haga saber para dar los créditos correspondientes.

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    No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

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