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El Último Indio de Barinas

En la Hacienda María (Yauco), vivió el último descendiente directo de los indios que poblaron el valle de Barinas. Le llamaban Bagua el indio.No se sabe de dónde salió ni como vivía en una cueva en el monte detrás de la Hacienda a donde bajaba todas las mañanas.
Estaban en plena molienda en el ingenio y los esclavos que eran muy activos, se negaban a empezar la faena.En vano el capataz sonaba su látigo tratando de amedrentarlos. –“Niña Paz, oiga, niña Paz, algo malo pasa… el indio Bagua no ha bajado y los condenados negros dicen que es mal agüero que no se oyó su cántico esta mañana…..”
La niña Paz no era otra que la hija del hacendado y la única que se había hecho amiga del indio. La niña llorando pidió a su padre que fueran a buscar al indio. Cuando subieron a la cueva encontraron a Bagua en su hamaca con los ojos hundidos, la palidez de la muerte y susurrando: — “Yocahu…Yocahu…”, su mano puesta sobre un cemí rústico y con una fiebre muy alta.
Le bajaron en hamaca y lo llevaron al hospitalillo del Dr. Dummond. Allí el pobre indio Bagua se reunió con los suyos.
Ya no se oyó el cántico al romper la aurora, ni los gemidos al atardecer. El silencio del valle se convirtió en costumbre y poco a poco se fue olvidando a aquel arrogante hombre de una raza exterminada por el hombre colonizador.

NOTA: Siempre que nos es posible publicamos el nombre del Autor y un enlace al lugar del cual se obtuvo la información publicada. Dado el caso que mucha información nos es enviada sin esta información, pedimos que si es usted amigo lector el autor de uno de estos artículos nos lo haga saber para dar los créditos correspondientes.

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No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

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