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Fajardo

El municipio de Fajardo se encuentra en la costa oriental de la Isla. Posee un extenso litoral de hermosas playas y puertos. Es el punto principal de transporte entre Puerto Rico y sus islas municipios. Se le conoce como el “Pueblo de los Cariduros”, esto debido a la resistencia que presentaran sus pobladores ante invasiones de pueblos foráneos desde la época de la colonia española. También, por su ubicación geográfica se le designa como “La Ciudad del Sol naciente” ya que es el primer pueblo de la isla de Puerto Rico (la isla grande) que recibe el sol. Según el Censo del año 2000, en Fajardo hay un total de 40,712 habitantes. Fajardo, tiene un superficie total de 80.6 km² / 31.12 millas² y está dividido en los siguientes barrios: Cabezas, Demajagua, Fajardo Pueblo, Florencio, Naranjo, Quebrada Fajardo, Quebrada Vueltas, Río Arriba y Sardinera.
Este municipio, se destaca por su actividad turística, así como por sus marinas, sus playas,hoteles, entre ellos El Conquistador y sus recursos naturales. Fajardo se distingue por el área de la Reserva Natural de las Cabezas de San Juan. Las tierras de la Reserva abarcan 331 cuerdas de terreno, ubicadas en la carretera #987, que va del pueblo al Parque recreativo Las Croabas. En esta zona se encuentran ecosistemas marinos y costeros: los arrecifes de coral, la costa rocosa, la playa, el bosque seco, los mangles, las praderas de Thalassia, así como la laguna bioluminiscente. En el lugar habitan gran variedad de árboles, plantas y especies como el pelícano pardo y la tortuga marina.
Otro distintivo del municipio es el faro que está ubicado en la Reserva Natural de las Cabezas de San Juan; éste, forma parte del sistema de faros construidos por el gobierno español. Su construcción comenzó en el 1880, lo que lo hace el segundo más antiguo de la Isla. El Faro ha estado operando desde su apertura en 1882. El mismo fue rehabilitado a principios de la década del noventa por el Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico, entidad a quien pertenecen los terrenos que ocupa.
Fajardo es también el principal punto de ida y vuelta a las islas municipios de Vieques y Culebra. A otras islitas y cayos circundantes, tales como Icacos, Palominos, Palominitos y Diablo también se llega igualmente, desde sus marinas. A estos fines, el municipio cuenta con un pequeño aeropuerto, así como con un terminal de lanchas.
Al presente, su economía está centrada en la manufactura de equipo e instrumentos médicos, industria fabril y la diversa industria turística.
Geografía
Fajardo, está localizado al este de Puerto Rico, entre el Llano Costanero del Norte y La Sierra de Luquillo. Limita al norte y al este con el océano Atlántico, por el sur con Ceiba y por el oeste con Luquillo. La mayor parte del territorio es llano, como es usual en los municipios situados entre la llanura costanera norteña y los valles húmedos de la costa este, sin embargo tiene partes elevadas que se derivan de las Colinas húmedas del norte y de la Sierra de Luquillo y que fluctúan entre 200 y 500 metros (656 y 1,640 pies) de altura. Las partes más elevadas de su territorio están hacia el suroeste, en el barrio Río Arriba y constituyen estribaciones de la Sierra de Luquillo
Lo riegan los ríos Fajardo, que lo cruza de sur a este, y Demajagua, los cuales lo limitan con Ceiba y la quebrada Fajardo. El primero tiene como afluentes a las quebradas Juan Diego, Aguas Buenas y Mata Redonda; su extensión es de 24 kilómetros (15 millas), y nace en el barrio Río Abajo del municipio de Ceiba, a unos 800 metros (2,624 pies) de altura. Hacia el extremo noreste de este municipio se encuentran las lagunas de Aguas Prietas y Grande.
En su costa norte , entre Cabeza Chiquita y Las Cabezas de San Juan se encuentra la Ensenada Yeguas, también llamada Bahía Las Cabezas. Al este de las Cabezas de San Juan, separado por el Pasaje de San Juan, está el grupo de cayos: La Cordillera, Las Cucarachas, Los Farallones, Icacos, Ratones, Lobos, La Blanquilla, Diablo, varios arrecifes y la Isla de Aves. En la costa este, partiendo de las Cabezas de San Juan hacia el sur, están la Ensenada Las Croabas y las puntas: Gorda, Batería, Fajardo, Barrancas y Mata Redonda; y numerosos cayos, entre ellos: Palominos, Palominitos, Obispo, Zancudo, Ahogado, Largo e Isla de Ramos.
Los bosques Nacional del Caribe (Sierra de Luquillo) y de Ceiba, este último de la zona costanera, ocupan parte de las tierras de Fajardo. Además, Fajardo tiene unas 150 hectáreas de manglares, las cuales se distribuyen entre los alrededores de El Convento, las lagunas Aguas Prietas y Grande y la cuenca del Río Fajardo
Fundación e historia
La fecha de la fundación de Fajardo es algo confusa para la historiografía puertorriqueña. Historiadores como Generoso Morales Muñoz apuntan al año 1760 como la fecha en que se fundó dicha municipalidad. Otros como Rafael de Castro mencionan el año 1772, y Cayetano Coll y Toste alude al año 1774. En lo que no existe confusión es que el pueblo se fundó bajo el nombre de Santiago de Fajardo, y que desde hacia ya un tiempo se tenía la intención de formalizar un pueblo en aquella región con el propósito de erradicar el contrabando que desde allí se producía con las vecinas islas dominadas por potencias europeas enemigas del dominio español. Sus puertos que habían sido siempre abiertos al comercio exterior, fueron regulados en el 1820 debido al contrabando existente.
Según consta en la Memoria de Melgarejo, desde el siglo XVI se nombraba a Fajardo aunque no como pueblo, sino como río. El nombre posteriormente se extendió al territorio. Además se menciona que por encontrarse éste tan próximo a las Antillas Menores especialmente a Vieques y Santa Cruz, el municipio estuvo sometido a frecuentes ataques de taínos rebeldes y caribes. Por tal razón, la colonización de ésta región demoró muchos años.
En el 1817, como resultado del movimiento de independencia de Hispanoamérica, un bergantín, una caleta y una balandra llegaron a Fajardo, procedentes de Venezuela. Las naves no lograron desembarcar pues los habitantes del pueblo lo impidieron.
En 1824, Porter, un Comodoro de la Marina de Guerra de Estados Unidos, desembarcó con la intención de exigir desagravios por supuestas faltas de las autoridades españolas. La población fajardeña logró disuadir al comodoro de sus intenciones. Posteriormente, Porter fue enjuiciado por un Consejo de Guerra en Estados Unidos. Antes del cambio de soberanía en el 1898, se habían fundados los dos primeros periódicos fajardeños, siendo estos, El Zumbador y La Voz de Oriente.
Cuando tuvo lugar la invasión de Estados Unidos a Puerto Rico, las tropas comandadas por el General Nelson Miles, determinaron atacar inicialmente la Isla en el mes de agosto del 1898, entrando por Fajardo. Después del cambio político, se fundaron en el 1899 los partidos Federal Americano, Republicano Puertorriqueño y Obrero Socialista. Fajardo se insertó en este nuevo orden político bajo el pardito federalista. Más tarde, en el 1902, ganan los republicanos hasta el 1917. Pero fue el Partido Socialista, fundado en 1915, quien posicionó a Fajardo como un baluarte socialista ya que rigió desde 1917 hasta 1944. El municipio fue también sede de la fundación de la Universidad de Puerto Rico que luego fuera trasladada a Río Piedras.
La economía de Fajardo, tradicionalmente, se había orientado hacia el comercio a través del puerto, el cultivo de la caña de azúcar, la pesca y la ganadería. En el 1895, contaba con 10 haciendas azucareras. En el 1905 se estableció la Fajardo Sugar Co. La central azucarera dominó el escenario económico de Fajardo y otros pueblos de la región durante la primera mitad del siglo XX. Al declinar la industria azucarera en la década del 1960, la actividad económica y social del municipio ha girado en torno a la industria turística. Desde el establecimiento del Hotel El Conquistador, la industria turística de lujo ha tomado auge, así como la que gira en torno a los balnearios públicos y las marinas.
Símbolos
Bandera: De tipo rectangular, tricolor, compuesta de tres franjas. La primera superior de gule (rojo) simboliza el color de la bordura del escudo. La segunda de centro de blanco (plata) simboliza el color de las piezas principales que aparecen en blasón y su corona. La tercera inferior de azul simboliza el color del cielo y el mar de Fajardo. Al centro el escudo oficial de la villa en sus colores naturales.
Escudo: Blasón de forma cuadrilonga, redondeado en su forma inferior y timbrado de corona mural de tres piezas (torres). Trae por soportes, dos delfines y debajo de la base un volante con la inscripción: «SANTIAGO DE FAJARDO».
El azul representa el color del cielo y el mar en Puerto Rico. En heráldica simboliza el zafiro y su significado es: justicia, hermosura, nobleza, perseverancia, vigilancia, recreación, celo y lealtad de sus ciudadanos. La plata se manifiesta también por el color blanco y simboliza a la perla. El mismo significa: humildad, inocencia, felicidad, pureza, templanza, franqueza, integridad, elocuencia, limpieza y vencimiento sin sangre de sus enemigos.
El balandro (barco pescador) simboliza la navegación recreativa de la región. Las gaviotas en vuelo simbolizan en la heráldica marina: la providencia, el auxilio y la prudencia de encontrarse cerca de la protección costera. Las ondas de plata representan las ondas del mar. La bordura es en heráldica de primer orden y simboliza protección y amparo de la villa. Su color gule (rojo) simboliza el Rubí y significa: valentía, nobleza, intrepidez, alegría, victoria, generosidad y honor. Las vaneras (conchas) simbolizan las usadas por el Apóstol Santiago, quien fuera el patrón de la villa en sus comienzos. Por ser ocho representan los ocho barrios de Fajardo. La malla que cubre la bordura simboliza la atarraya que usan los pescadores del litoral en sus faenas de pesca; producto que más abunda en esa costa de la Isla. Los soportes ilustrados por delfines de oro simbolizan el mando que los hijos de esa comarca ejercen sobre el mar y sus riquezas pesqueras.

No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

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