José D. Chapel Coussin
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email
Share on whatsapp
Share on print
Share on google
Share on skype

compartenos en tus redes favoritas

José D. Chapel Cloussin

AGUAS BUENAS 1862-1914 AÑASCO. Juan Chapel y Josefa Cloussin llegaron a Añasco procedentes del pueblo de Aguas Buenas. Tuvieron 3 hijos. José, el mayor, nació el 22 de diciembre. Se ofició en el arte secretarial y al municipal dio sus servicios. Como liberal militó en el movimiento autonomista. Como periodista dio a conocer al país los eventos trascendentes en lo cívico, cultural, social y político de Añasco.

Por sus ideas políticas y labor periodística, los republicanos lo miraban con suspicacia y mala fe. Chapel dio su concurso al desarrollo de veladas literarias, teatrales y musicales en unión a líderes cívicos de Añasco. 

Cuando los yanquis invadieron la isla en julio de 1898, Pepe creó un cuerpo de voluntarios de unos 100 añasqueños para luchar contra el invasor. Llegó a Mayagüez, desertaron y regresó decepcionado.

Con el nuevo amo, los fanáticos republicanos, enlistaron a los ciudadanos pro España para quemar fincas, residencias, atentar, agredir y torturar ani- males. A Pepe lo amenazaron con quemarle la casa. Polarizados los partidos, cuando ya las  turbas de uno y otro bando habían pasado de moda, en 1913, en la calle Victoria, cerca de su casa el fuego le consumió la suya, a la vez que el siniestro extendía sus largas lenguas y devorando muchísimas otras. En la calle Oriente construyó una modesta casita, y el 3 de diciembre murió. Pepe había casado con Juana Freiría y tuvieron ocho hijos. En 1907 contrajo matrimonio con Abdona Egipcíaco Román y fueron padres de 4 hijos.

NOTA: Siempre que nos es posible publicamos el nombre del Autor y un enlace al lugar del cual se obtuvo la información publicada. Dado el caso que mucha información nos es enviada sin esta información, pedimos que si es usted amigo lector el autor de uno de estos artículos nos lo haga saber para dar los créditos correspondientes.

Leave a Reply

No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Patrocinadores de Oro

Publicaciones que también te pueden interesar