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Ladislao «Ladí» Martínez Otero

TVAD– El Maestro Ladí ha sido una de las figuras más prominentes de nuestro folklore, no sólo como intérprete, sino también como compositor. Al hablar de la música típica de Puerto Rico, tiene que surgir el nombre del Maestro Ladí.
Nació el 27 de junio de 1898 en el Barrio Espinosa de Vega Alta. Desde muy temprana edad demostró interés y aptitud por la música. Realizó sus primeras incursiones en la ejecución del cuatro, mediante la observación de otros músicos, incorporando al manejo nuevos giros que él inventaba, lo que hizo que se destacara entre los demás músicos de la época.
Ladí fue el primer cuatrista de Puerto Rico en tocar por la radio, a través de los programas Los jíbaros de la Radio e Industrias Nativas. En ese último conoció a quien fuera su amigo inseparable hasta el momento de su muerte, el también cuatrista Sarrail Archilla. En el 1934 fundó el Grupo Aurora, que fue por muchos años, el favorito del público en la isla. Luego surgió el Conjunto Típico Ladí en el que el maestro permaneció activo hasta el momento mismo de su muerte. A este grupo pertenecieron, a lo largo de su desarrollo: Nery Orta, Don Felo, Toribio, Leocadio Vizcarrondo, Isabelo Rivera, Sarrail Archilla, Pascual Meléndez, Lilo, Biriquín Rivera, Apolo Ocasio y muchos otros connotados músicos puertorriqueños.
Sin lugar a dudas, el Maestro Ladí es una de las figuras más prominentes de nuestra música popular y folklórica. Sus composiciones abarcan las diversas manifestaciones de nuestra música: vals, danza, mazurca, bolero, guaracha, así como fox trot, joropo, danzón, etc. Supo imprimirle un sello de puertorriqueñidad a todos los ritmos que nos llegan de otras latitudes al punto de convertirlos en verdadera expresión popular.
Se reconoce a Ladí como uno de nuestros mejores exponentes en le ejecución del cuatro. A lo largo de toda su obra quedó demostrado su conocimiento cabal de los numerosos ritmos folklóricos. Sus melodías y armonías para dúos y tríos de cuatros no tienen comparación en nuestra música. Fue quien con más denuedo y perseverancia realizó este tipo de trabajo que abrió camino a los jóvenes intérpretes del cuatro para que continuaran buscando nuevas modalidades y expresiones a nuestro instrumento nacional.
El Maestro Ladí y su cuatro típico puertorriqueño son un símbolo que, gracias a la pureza y a la altura de los sentimientos de su arte, se ha mantenido lejos del ataque de los detractores, los envidiosos y celosos de los que usualmente son víctimas los buenos artistas. Como tributo de respeto y admiración por su destreza en la ejecución, su capacidad creadora, su gentileza y amabilidad quienes lo escucharon y lo vieron tocar el cuatro, siempre le confirieron el honroso título de Maestro.
El Maestro Ladí murió el día 1ro de febrero de 1979 a la edad de 81 años. Su arte y su instrumento aún cobran las más altas vibraciones en el corazón de nuestro pueblo.

NOTA: Siempre que nos es posible publicamos el nombre del Autor y un enlace al lugar del cual se obtuvo la información publicada. Dado el caso que mucha información nos es enviada sin esta información, pedimos que si es usted amigo lector el autor de uno de estos artículos nos lo haga saber para dar los créditos correspondientes.

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No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

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Publicación autorizada por Lionel Valentín Calderón, artista, escritor y Siervo del Señor.