auspiciado por

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email
Share on whatsapp
Share on print
Share on google
Share on skype

compartenos en tus redes favoritas

Mimes

José A. Mari- Mimes son las moscas diminutas que se encuentran por miles en las frutas caídas al suelo y que dentro de las casas pululan en los zafacones y entre frutas expuestas en la cocina. Estas mosquitas se conocen en inglés como fruit flies y generalmente pertenecen al género Drosophila, del cual se han reportado varias especies para la isla.
Drosophila melanogaster se ha usado extensamente en investigaciones científicas, particularmente en los campos de la genética y la evolución. La existencia de características ligadas al sexo, es decir controladas por genes ubicados en los cromosomas que determinan el sexo, se descubrió mediante estudios realizados con estos mimes. Esta especie tiene ojos rojos, el tórax naranja y el abdomen naranja con bandas negras. La hembra es un poco más grande que el macho y sus bandas abdominales están mejor separadas.
La cópula dura unos quince minutos. La hembra deposita durante su vida cerca de 400 huevos en grupos de unos cinco en la superficie de frutas muy maduras o podridas. A temperatura de salón, el huevo produce dentro de las próximas veinticuatro horas un gusanito sin patas cuyo extremo anterior se distingue por la presencia de dos ganchitos negros que usa para roer el alimento y dirigirlo a la boca. La larva crece rápido y durante los próximos cuatro días muda la cutícula o exoesqueleto tres veces para convertirse en la pupa, de la cual cinco días después emerge el adulto. Las hembras copulan de ocho a doce horas luego de emerger y viven alrededor de un mes. Se ha encontrado que la hembra deposita junto con los huevos una pequeña cantidad de excremento para que las larvas desarrollen una flora microbiana similar a la suya.
A diferencia de la mosca casera, las especies de Drosophila no transmiten enfermedades. Drosophila melanogaster parece ser nativa de los trópicos del Viejo Mundo pero ha sido llevada por el ser humano a todos los países del mundo. Se cultiva en infinidad de laboratorios de investigación.

Foto: Solvin Zanski

No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

auspiciado por

Patrocinadores de Oro

Publicaciones que también te pueden interesar

Historia de dos ciudades

Un viajero que se aproximaba a una gran ciudad le preguntó a una

Publicacion Completa
Lionel Valentín Calderón 28 de octubre de 2020

Falsedades sobre el Río Grande de Añasco

Se ha declarado que el «Río de Añasco, se nutre de cientos de

Publicacion Completa
Jaime Carrero Concepción 28 de octubre de 2020

Deja una respuesta

Patrocinadores de Oro

Respalda el Comercio de aquí y fortalece la economía