Mosca casera

Mosca casera

José A, Mari– Musca domestica es la mosca pequeña que vemos con regularidad en casas, restaurantes y puestos de frutas. Se distingue de otras moscas por sus ojos rojos, el abdomen crema y el tórax con cuatro líneas negras dorsales. Los dos sexos se parecen pero la hembra es un poco más grande y sus ojos están más separados. Las piezas bucales de la mosca casera, común o doméstica (housefly) funcionan como una esponja para lamer gran variedad de líquidos, desde gotas de refrescos hasta excremento de animales; si el alimento no está en estado líquido, la mosca deposita enzimas sobre el mismo y a continuación lame los productos de la digestión.

Su costumbre de alimentarse en lugares con poca higiene y volar distancias considerables le ha permitido transmitir ántrax, cólera, disentería, hepatitis y otras enfermedades. En las casas y los resturantes la mosca casera se reproduce principalmente en frutas y vegetales pasados de maduros que encuentra en zafacones y basureros, pero también puede desarrollarse en animales muertos y en excremento.

La pareja copula una vez, luego de lo cual la hembra deposita hasta en cinco ocasiones masas que contienen de 75 a 100 huevos blancos muy pequeños. De los huevos nace una larva o gusano sin patas (maggot) que tiene en el extremo anterior (más delgado) dos ganchos negros que sirven de piezas bucales y en el extremo posterior dos puntos (espiráculos) de igual color que conectan al sistema respiratorio. La larva crece, muda su cutícula o exoesqueleto tres veces y se convierte en una pupa color caoba, de la cual emerge un adulto que vivirá alrededor de tres semanas. La duración del ciclo depende de la temperatura; durante el verano toma de siete a diez días, durante el invierno puede tomar dos veces más. La mosca casera es nativa del Asia Central pero ha sido llevada por el ser humano a todos los confines del mundo.

Foto- Muhammad Mahdi Karim