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Nuestros Interpretes

Antonio «Chomo» Frontera- Nos ocupamos de nuestros compositores y de su música, tanto de la música popular como de la campesina. Lo hicimos por el compromiso que tenemos con la historia de destacar aquellos hijos del Pepino, que le han dado lustre a nuestro pueblo a través de las artes y de todas las manifestaciones positivas. Esos seres humanos que han aportado algo para hacer de esta bendita isla un lugar mas ameno y acogedor para vivir.

Hoy, nos queremos ocupar de nuestros intérpretes; músicos y cantantes. De esos seres humanos dotados con el don de poder interpretar la música, para el deleite del resto de los mortales, que no tienen esos dones maravillosos. De esos elegidos, que por medio de la ejecución de un instrumento ya sea de cuerda, metal, caña o persecución o del instrumento natural con que los dotó Dios, la voz humana, nos hacen la vida mas agradable. Nuestro pueblo ha tenido buenos intérpretes de la música en todas sus variantes. Desde el género clásico hasta la música campesina y desde luego, en la música popular. Siendo este género, la música popular, donde hemos tenido el mayor caudal de intérpretes, tanto en la instrumental como en la vocal.

Trataremos de hacer un recuento bastante abarcador de acuerdo a los datos que nos brindan las fuentes disponibles. Sabemos que alrededor del año 1903, el patriarca de la familia de las hermanos Figueroa, Don Jesús Figueroa vivió y dio clases de música en San Sebastián. En esa época nace aquí el que años después será el afamado violinista Pepito Figueroa. Entre los discípulos de Don Jesús Figueroa, estaba Juan F. Acosta, quien años mas tarde sería maestro de música y director de bandas en San Sebastián y director en varios pueblos de la isla.

Para el año 1906, Ángel Mislán, nuestro intérprete por excelencia, había regresado al Pepino, después de un largo peregrinar por varios pueblos como maestro de música. Viene como director de la banda en sustitución de Don Jesús Figueroa. Durante esta época es que Juan F. Acosta, fue discípulo de Mislán, y con él estudia armonía y solfeo. Cuando Mislán muere, es Acosta el que toma la batuta de la banda del Pepino. A todas luces, nuestros primeros grandes intérpretes de la música lo fueron Ángel Mislán y su discípulo Juan F. Acosta. Hay una foto histórica y curiosa de Mislán, Don Jesús Figueroa y Narciso Rabell Cabrero (quien fue alcalde del Pepino en dos ocasiones) por la cual deducimos fue uno de los primeros conjuntos musicales Pepinianos, del que tenemos constancia fotográfica. Además de la información sobre Mislán y Acosta, tenemos muy pocas fuentes históricas sobre el desarrollo de nuestros interpretes durante ese primer tercio del siglo XX. En su libro, Historia de mi Pueblo, José Padro Quiles, nos hace una referencia a lo que él llama “Cancioneros Pepinianos” y nos dice: “Entre aquella juventud se distinguieron como cantantes y guitarristas Tito Nieves, Juanito Torres, Juan González López (Júancho), Mon Padró, el maestro Celestino, Tomas López, Juan Orfila, Francisco Torres, Carmelo Cruz, Liborio Rivera, Marcelino Vives, Chendo Salas, Lorenzo Rosado”. Por información suministrada por Julio Sosa y Severiano Méndez, pudismo sacar en claro quienes fueron cantantes y quienes fueron músicos.

En la misma fuente y refiriéndose a los exponentes de la música típica como “Trovadores Pepinianos”, Padró Quiles nos relata que «no faltaban los populares trovadores criollos sin que el cuatro, la guitarra y el histórico güiro faltaran con la música brava tocando en plena plaza». Y nos da los nombres de los siguientes trovadores, Angelito Vega, Isidro Juarbe, Leopoldo Cardona, Rosendo Torres, Eugenio Cardona, Santos Torres y Felipe Serrano.

No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

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