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Otros tiempos y otros puertorriqueños.

Antonio Paoli en la aduana: Antonio Paoli nació en Ponce en 1871, siendo el octavo de nueve hijos de Domingo Paoli, caraqueño descendiente de corsos, y Amalia Marcano, también venezolana. La pareja se casó en Caracas y emigró a Yauco, mudándose poco después a Ponce. Allí Paoli vivió hasta los 12 años de edad, cuando en compañía de una hermana mayor partió hacia Madrid. El viaje se debió a que Amalia, entonces con 22 años de edad, ya cantaba ópera y deseaba desarrollarse en España. Antonio y otros dos hermanos la acompañaron porque Amalia se había encargado de ellos cuando murieron sus padres.

Antonio comenzó a cantar durante la adolescencia y se destacó como cantante de ópera en España e Italia. Paoli fue famosísimo durante las primeras décadas del siglo 20, llegando a ser conocido como el tenor de los reyes porque cantaba tanto en los palacios reales como en los mejores teatros de Europa, a cuyas funciones asistían los reyes. Durante su carrera cantó en todos los países europeos, en el Mediano Oriente, el norte de África, y desde los Estados Unidos hasta Argentina y Chile, pasando por el Caribe. A Puerto Rico vino en 1901 y por segunda vez en1922, cuando sucedió el incidente en la aduana. Antonio viajaba con pasaporte español.

A su paso por la aduana de San Juan, el agente Joseph Smith le informó a Paoli que por ser extranjero solo podía estar un mes en territorio estadounidense. Paoli le contestó que había nacido en Ponce y como puertorriqueño que soy me quedo aquí todo el tiempo que quiera y eso no me lo puede impedir nadie. El señor Smith replicó que por su falta de respeto le embargaría el equipaje hasta que partiera de la la isla. Paoli, quien además de tener malos cascos había sido boxeador, agarró a Smith por la correa del pantalón, lo levantó del suelo y le gritó ¡Coño, aquí el único extranjero eres tú. No me fastidies pues si me sigues hostigando te voy a romper la cara del bofetón que te voy a dar, luego de lo cual soltó a Smith y este cayó al suelo. Antonio tomó su pasaporte y antes de salir de la aduana gritó Yo soy de Puerto Rico, entro y salgo cuando me de la gana. Al otro día, Paoli recibió una carta del Supervisor de la Aduana Federal… disculpándose por el incidente del día anterior. Eran otros tiempos y otros puertorriqueños.

Referencia: Martínez Sola, J. 2003. Antonio Paoli, el tenor puertorriqueño. Instituto de Cultura Puertorriqueña. Cuadernos de Cultura, núm. 9, 46 pp.

No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

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