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Tipos de fuerza motriz en la Industria Azucarera

Tipos de fuerza motriz en la Industria Azucarera


Fuerza de sangre (energía de hombres o bestias) Entre la molienda y la elaboración de azúcar, los trapiches de dos yuntas de bueyes ocupaban típicamente a 21 negros y de 40 a 60 yuntas de bueyes. Los trabajadores tenían las siguientes funciones: cuatro negros para el acarreo de la caña a los establecimientos, dos negros para cargar la caña al trapiche, uno para meterla entre las mazas, dos para cargar el bagazo a los ranchos, cuatro en las pailas en la evaporación del guarapo y dos niños para arrear los bueyes del trapiche, además de los ocupados en el corte de caña y el cuidado de los animales.

Fuerza hidráulica

Los trapiches movidos por ruedas hidráulicas, que eran pocos, necesitaban para las mismas operaciones entre 25 y 30 yuntas de bueyes y 37 negros, aparte de los encargados de los animales, del corte de la caña y de la conservación de canales y acueductos. Un ingenio poderoso, como se llegó a llamar al molino de agua, tenía capacidad para moler 2,520 quintales de caña por día y obtener 84 quintales de azúcar.

Máquina de vapor

Los molinos impulsados por máquinas de vapor ocupaban en la molienda el mismo número de animales y negros que los de agua. En cuanto a la capacidad de molienda, éstos estaban en primer lugar junto con los de agua, pero los de vapor invertían menos tiempo y lograban extraer mayor cantidad de jugo, y por tanto de azúcar, de la misma cantidad de caña.

Además de los métodos descritos por Ormaechea, en el siglo XIX hubo otras formas de impulsar molinos de caña. Algunas haciendas usaron energía eólica para mover sus molinos. Los molinos de viento azucareros no se usaron mucho y se limitaron a zonas de viento fuerte y constante: cerca de la orilla del mar. Sus torres en forma de conos truncados en ladrillo o mampostería se veían con mayor frecuencia en el sureste de la isla, punto de entrada de los vientos alisios y litoral más cercano a las Antillas Menores, donde abundaba este tipo de molino.

Otras instalaron turbinas de agua para mover sus molinos. Estas necesitaban agua a presión servida por tubería, pero eran más eficientes en la utilización de agua que las ruedas hidráulicas. Como eran pocos los lugares donde había una caída de agua apropiada contigua al lugar central de un cañaveral, su uso fue muy limitado.